fecha actualización: 07.12.2020

Archivo ARES. Estéticas, identidades
y practicas audiovisuales en España.

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Olalla Gómez Valdericeda

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Olalla Gómez Valdericeda (Madrid, 1982), licenciada en Bellas Artes y Máster en Arte, Creación e Investigación por la Universidad Complutense de Madrid, a través de la escultura, el vídeo, la fotografía, la instalación, la intervención, la performance, tiene como principal objeto de estudio la vida en la ciudad. De este modo, incide crítica y poéticamente sobre diversas cuestiones sociales, tergiversando sus significados y dando lugar a nuevos enfoques disidentes. Cabe mencionar sus exposiciones individuales ¿Cuánto puede un cuerpo? (2019) en el Centro Cultural de España Juan Salazar (Asunción, Paraguay), Tierra de nadie (2019) en la Galería Antonia Puyo (Zaragoza), La gota consume la piedra (2015) en la Galería Astarté (Madrid) y Stand By (2013) en la Galería Moisés Pérez de Albéniz (Madrid). Colectivamente, ha expuesto en numerosos espacios y eventos dentro y fuera de España como el Centre del Carme (Valencia), el Edificio Gaona (Ciudad de México) o el Festival Internazionale Videoarte Viareggio (Viareggio, Italia). Ha ganado las Ayudas a la creación de artes visuales (2019) y la Beca/Residencia JUSTMAD (2019), entre otros reconocimientos.

Obra:

Damnatio Memoriae

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  • Abstract
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    En la Antigua Roma, como castigo ejemplar para los enemigos del Estado, se aplicaba la locución “Damnatio Memoriae” (condena al olvido), que consistía en eliminar toda representación del condenado con la finalidad de extraer su recuerdo de la memoria colectiva. Con esta premisa, la artista se dedica a borrar las imágenes de monedas de uno y dos euros y las sustituye por diversas consignas recopiladas en manifestaciones. Luego vuelve a ponerlas en circulación. La vida sigue. “Damnatio Memoriae”.

Obra:

La Marea

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  • Abstract
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    Símbolo unívoco del poder institucional, un policía, un hombre blanco, coloca una valla frente al mar para intentar detener su avance. Pronto, la subida de la marea hace que se tambalee y en pocos segundos la derriba. El mar, entendido como una suma de unidades actuando al unísono, hace referencia a las “mareas ciudadanas” que se extendieron por España para combatir los recortes sociales de la crisis financiera de 2008. La valla es una línea imaginaria, una representación de la autoridad sin más legitimidad que la que se le quiera otorgar.

Obra:

A pie de calle

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  • Abstract
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    Adoquinado, el suelo de la galería funciona como una prolongación de la calle. Una herida abierta en la uniformidad del pavimento dibuja la palabra “cambio” en su nueva acera. En su tránsito por el espacio, por la obra, los visitantes activan esta palabra de un modo inesperado. Algunos de ellos, de forma voluntaria, han regado cuidadosamente la instalación y, del cambio, brotan lo que llamaríamos malas hierbas. Estas, en su aparecer latente e incluso indeseado, pueblan el frío orden geométrico del suelo público, posibilitando un “habitar otro”.

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